12 jul. 2012

YOCASTA



Edipo es el hombre del poder.
El argumento se retoma en esta versión para ser relatado desde el punto de vista de Yocasta, la principal víctima de la tragedia. Yocasta asume el rol de narradora que se presenta para exponer los hechos con el objetivo de intentar comprenderlos y reflexionar sobre ellos. Esta versión de la tragedia adopta conscientemente el punto de vista femenino, prescinde del coro y se concentra exclusivamente en la acción de los personajes principales. Todo lo que aparece en escena es la expresión rigurosa del relato de Yocasta, cuyo punto de vista desafía el clásico determinismo de la tragedia griega para afirmar enfáticamente la concepción del cosmos gobernada por el azar.

Edipo es el hombre del poder según Foucault, y esta idea constituye el eje de la pieza. A pesar de que él mismo prometió extirpar las calamidades que azotan a Tebas, las evidencias lo acorralan para hacerlo directamente responsable de esas mismas calamidades. Sin embargo, en ningún momento Edipo piensa en resignar su poder: sólo se preocupa de lo qué es lo que debe saber y qué es lo que debe hacer para conservar la corona.

Esta YOCASTA escrita y dirigida por Héctor Levy-Daniel es, según se señala, una versión libre del Edipo Rey de Sófocles. Nada fácil el desafío de enfrentar la escritura y puesta en escena de una obra basada en la trama de Edipo Rey, cuya estructura es considerada como una de las más perfectas de la historia del teatro. Sin embargo, YOCASTA supera las expectativas y nos logra envolver para adentrarnos, desde la visión de quien fuera la mujer y madre de Edipo, a este mito tan conocido por la cultura occidental.

Lo primero que nos captura es el diseño escenográfico, una propuesta simple pero efectiva nos traslada al interior de un palacio donde vemos aparecer a los personajes que lo habitan, acompañados de las perturbadoras historias que los ciñen. Yocasta, es la encargada de guiarnos en este viaje al pasado, para revisar los acontecimientos que rodearon la mítica historia de Edipo Rey. 

El viaje es envolvente, Yocasta logra que nos adentremos en la historia y que, sin proponérnoslo, nos terminemos transformando en testigos de aquellos sucesos. Es desde esta privilegiada  posición  que comenzamos a releer Edipo y descubrimos la ceguera que éste sufre frente a la posibilidad de perder el poder al cual se aferra más que a su propia vida. Efectivamente, YOCASTA nos presenta una nueva lectura de Edipo Rey, la cual se basa en la perspectiva del poder y los efectos seductores que ejerce en los hombres. Esto hace que la pieza tome una dimensión mucho más amplia y atemporal puesto que bien sabido es que la cuestión del poder ha sido uno de los ejes más importantes sobre el cual ha girado la historia de la humanidad.

Interesante propuesta la de YOCASTA, didáctica y efectiva, logra que nos posicionemos de una manera distinta frente al mito de Edipo y lo leamos con ojos renovados.

Por otro lado, destaca la elección estética, la cual se acerca más a lo contemporáneo. El vestuario de los personajes, por ejemplo, el cual es mucho más cercano a nuestro tiempo que a la época de la Grecia clásica, permite también que nos sintamos más cercanos a la historia y que podamos traer los hechos narrados por Yocasta hasta nuestro presente, como sucesos que pueden corresponder perfectamente a nuestros días, ya que el hambre de poder no conoce de épocas.


Yocasta está  los domingos a las 17:00, en el Teatro Actor´s Studio. Díaz Vélez 3842
Reservas al 4983-9883




Libro y dirección: Héctor Levy-Daniel

Elenco: Jessica Schultz, Pablo Razuk, Carlos Kaspar, Abián Vainstein y  Juan Carrasco
 Escenografía y vestuario: CECILIA ZUVIALDE /Diseño de iluminación: RICARDO SICA
 Música original: SERGIO VAINIKOFF / Asistente de dirección: FLORENCIA MÉNGOLI






CACHAFAZ





“¡Robarle el fuego al infierno es mucho más que capricho, robarle nieve al invierno no se atrevería ni un bicho!” Copi, con su mirada descarada, irónica y arriesgada, nos enfrenta a esta historia de guapos de conventillo. Cachafaz y La Raulito, entre el hambre y la indecencia, entre policías y vecinos, son los héroes desvergonzados de ésta, su última payada mistonga morocoté. Cachafaz nos toma, nos mezcla, nos deglute y nos vomita. Nos hace ver lo que no podemos, o no queremos ver al transitar la experiencia de este conventillo en ruinas.



Conmovedora y revolucionaria resulta ser este CACHAFAZ de Tatania Santana, una lectura acertada del teatro de Copi, dramaturgo nacional cuyo trabajo es aun poco conocido en la Argentina.

CACHAFAZ es una de las últimas piezas escritas por Copi. La historia se desarrolla en un rancio conventillo de Montevideo donde viven Cachafaz y la Raulito. El primero es una especie de cafiche y guapo del lugar, mientras que la Raulito es un travesti con excelsas aspiraciones; ambos viven en unión  “pecaminosa” según la opinión de parte de los vecinos que les recriminan su escandalosa moral. Sin embargo, la pareja hace frente a todo y desafía los límites morales y sociales, viviendo al margen de la moral. Imprevistamente se ven envueltos en una serie de asesinatos de policías, a quienes luego de matar descuartizan y comen.

Curiosa trama para esta pieza teatral que el propio autor subtitulo como “tragedia bárbara en dos actos y en verso”. Sin embargo, más allá de lo anecdótico, CACHAFAZ nos lleva a reflexionar sobre diversos temas de índole social y político: la discriminación hacia las “minorías” sexuales, el rechazo a la pobreza, lo justo v/s lo legitimo, el orden social establecido, etc.

Lo dinámico de la puesta en escena ayuda a que el publico salga de la sala con la sensación de haber pasado más que un buen momento, con la sensación de haber sido parte de una especie de protesta artística contra el sistema y sus rígidos márgenes.

Las actuaciones de cada uno de los miembros del elenco es sobresaliente, cada uno de ellos aporta lo mejor de su talento para dar vida a la pieza y logran involucrar al público en este viaje. Sobresale la acertada decisión de haber escogido incluir canciones y coreografías dentro del montaje, así como música en vivo y los ritmos de murgas. Todo, desde los vestuarios, la distribución del espacio, la escenografía hasta la misma estructura de la escena que está desnuda de telas ha contribuido a diseñar acertadamente el mundo en que Copi dibujo para su CACHAFAZ. Mérito aparte merece el texto en si, el cual es rico en poesía, musicalidad y desfachatez.

Definitivamente, con este CACHAFAZ nos adentramos en los mundos marginales, nos vemos reflejados en ellos y nos quedamos luego con la sensación de haber asistido a un acontecimiento único, donde el arte se hizo revolución.

CACHAFAZ está los sábados a las 22:00 y a las 23:30 en Teatro Del Sur, Venezuela 2255. Reservas al 15-6104-7266

Con Emilio Bardi y Claudio Pazos. Dirección: Tatiana Santana. Coro de vecinas: Rosario Albornoz, Catalina Lescano, Patricia Martinez, Pilar Rodríguez Rey. Coro de vecinos: Andrés Granier, Marcelo Lirio. Músicos en escena: Joel Maiante (guitarra), Pablo Martínez (percusión) y Eugenio Sánchez (clarinete). Coreografía: Mecha Fernández. Composición musical: Rony Keselman.