20 may. 2009

MI VIDA DESPUÉS


De Lola Arias

El estallido de la experiencia histórica


Por Flavio Harriague



“La verdadera imagen del pasado transcurre rápidamente. Al pasado solo puede retenérsele en cuanto imagen que relampaguea” W. Benjamin



“El anómalo esta siempre en la frontera, en él limite de una banda o de una multiplicidad; forma parte de ella, pero ya esta haciendo pasar a otra multiplicidad, la hace devenir, traza una línea-entre” G. Deleuze



El espectáculo de Lola Arias es por lo pronto como reclamaba Roberto Arlt un verdadero cross en la mandíbula. Eso y solo eso, ya es mucho decir para un espectáculo teatral. Pero también es un trabajo que expande un conjunto de disparadores para reflexionar; no solo desde el teatro sino también desde distintas disciplinas estéticas. Estamos por lo menos para quien escribe, ante un gran acontecimiento artístico.



Lola Arias y todos los que formaron parte de este espectáculo se enfrentaron al desafío de dar cuenta del cruce entre relatos personales (Individuales) y relatos históricos (Colectivos). Y este cruce generó un estallido. Estallido de percepciones del pasado, de recuerdos, de documentos, de objetos, de miradas, de tiempos.



El espectáculo esta estructurado por las historias de los padres, cuando eran jóvenes, de los seis actores que participan en la obra, estas historias aparecen en las ropas, en grabaciones, en fotos, en cartas…



La propuesta de Lola Arias como otras en el pasado, que trabajan con documentos históricos (y los testimonios lo son) pone en crisis el estatuto del arte y los limites entre la ficción y la “realidad” (tenemos el caso magistral en nuestra literatura de “Operación Masacre”), y esa presencia “real” desestabiliza los paradigmas de la representación teatral. En todo caso, lo que se reclama es salir airoso de tal desafío, y cuando decimos airoso, queremos decir, producir un hecho artístico que perdure en el tiempo. Éste espectáculo lo logra. Los materiales tecnológicos utilizados, como las pantallas, amplifican de manera eficaz lo que los objetos demandaban, por ejemplo las fotos y filmaciones familiares.



Las sillas de distintas épocas no nos hablan del pasado, nos sitúan en él, las ropas de los padres puestas en los actores, crean una ambigüedad dolorosa (no tenemos acaso la sensación de una vuelta al presente de aquellos que ya no están. Los muertos vuelven a reclamar un lugar en este relato). Lo paradójico, es que muchas historias trágicas son contadas por los actores como si no fueran las de sus propios padres. Hay un distanciamiento o “extrañamiento” en la forma del relato, pero esta forma le otorga una dramaticidad, que de otra manera seguramente no se hubiese obtenido ¿Por que? Muy probablemente porque no se hubiese asumido con el desparpajo con que se asumió, hacer añicos la mirada histórica. No hay desde lo formal un relato lineal, y en esa ruptura del tiempo y la mirada fragmentada, es en donde podemos ser “justos” con la historia, tanto la personal como la colectiva, es “…la imagen histórica que relumbra fugazmente” dice Benjamin.




Hay entonces cierta “profanación” en la manera en que se aborda lo testimonial y los acontecimientos de la historia argentina, porque la obra fluye de manera lúdica, transitando de un estado a otro, con la fugacidad y rapidez de un niño. Escuchamos la grabación del padre de uno de los actores cuando éste era un niño sabiendo que esa voz ya no tiene cuerpo, es una victima más de una historia sangrienta. O la carta de un padre encontrada en la muñeca de una de las actrices dirigida a su madre antes de su detención y de allí nos vamos a una feroz ejecución de un solo de batería o a la presentación de una tortuga de 60 años con poderes de adivina. Hay en la fotografía, dice Barthes, algo terrible es “El retorno de lo muerto” y algo de ese orden nos atraviesa en el espectáculo; pero lo logra no por que lo enuncie, sino por los procedimientos utilizados, por la eficacia con la que lo hace, por la generosidad con la que lo despliega. Barthes en el mismo ensayo sobre la fotografía nos dice “¿No es acaso la Historia ese tiempo en que no habíamos nacido?... La historia es histórica: solo se constituye si se la mira, y para mirarla es necesario estar excluido de ella”



Hay que resaltar la extraordinaria utilización del espacio (un hallazgo las entradas y salidas por la puerta de arriba) conjuntamente con la iluminación de Gonzalo Córdova.
Quizás debimos esperar años par ver un espectáculo que nos de pistas para abordar nuestro pasado cercano, no de manera lineal o ilustrativa; quizás no podía ser de otra manera.



De jueves a Domingo a las 21:00 en el Teatro Sarmiento. Avda. Sarmiento 2175

18 may. 2009

LA TERCERA PARTE DEL MAR


El reflejo de una misma en el otro



Rodrigo, tras un accidente automovilístico llega a la casa de Victoria para pedirle un teléfono. Victoria no tiene teléfono y lo invita a pasar la noche allí. En esa noche, que parece no terminar nunca, se establece una extraña relación entre los personajes que concluye de forma trágica. Un misterio, varias muertes, un secreto no revelado y dos personas nadando en la oscuridad sin poder encontrar la salida.



“La Tercera Parte del Mar” de Alejandro Tantanian, llega de varias maneras al lector. Esta vez, Gerardo Bergérez convoca al silencio y a la construcción de alguien desde la oscuridad. Es el encuentro de un misterio, de una repetición o tal vez de un crimen.


En “La Tercera Parte del Mar”, la propuesta espacial y la de atmósfera están muy bien trabajadas. Cabe destacar el trabajo de Javier Casielles, que realmente es un oficio muy fino de ambientación. Los climas son siniestros, la presentación de la oscurridad-teatral como recurso narrativo es una buena estrategia para construir las mutaciones y transformaciones de los personajes; y, de ese algo que está y no se puede ver.



Natacha Codromaz es una actriz que realmente ha trabajado en el espacio, y lo ha transitado de varias maneras, donde el manejo de los tiempos y del silencio son muy cabales, muy elocuentes. Y, Gerardo Otero, crea a un Rodrigo ambiguo, que esconde algo, que no es de confiar, pero a la vez atrae a esa confianza no deseada.



“La Tercera Parte del Mar” está los domingos a las 18:30 en el Abasto Social Club, Humahuaca 3649, teléfono 4862-7205.

EL CRISTAL


Pozos, Habitaciones, Casa, Ella Cristal...


El Cristal es un parque de atracciones. El público se divide en contingentes y visita tres espacios sincronizados: La Casa, La Habitación y El Pozo. En cada uno de ellos, una compañía de 15 actores edita en vivo una autobiografía colectiva hecha de mundos que se reflejan entre sí. En una combinación desenfrenada, El Cristal documenta y celebra (al mismo tiempo) la dudosa veracidad de sus relatos. El orden de las Atracciones sí altera el producto. Y hay un principio y un final.

"Todo empezó con una foto y terminó en un parque de atracciones. En la foto, mi mamá canta en un hotel de Río Tercero, Córdoba, carnaval de 1952. Los actores trajeron las fotos de sus familias y empezamos a filmar todo lo que se mueva. La protagonista de la foto ahora canta al final de una de las atracciones".
Gustavo Tarrío.


“El Cristal” es una de las propuestas que convoca al diálogo con lo onírico, con el entretenimiento, pero con diferentes puntos de vista. Tres lugares que son simultaneo, El Pozo, La Habitación, La casa, en esos lugares convergen, conviven los personajes con sus demonios. Uno por el azar o por la elección, puede comenzar por el Pozo, o por la habitación, o por la Casa. El mecanismo es el de varios lugares, varias representaciones simultaneas y tal vez varias repeticiones de los mismos.



El orden en que asistí fue desde el Pozo, luego por la Habitación y terminé en la Casa. Más allá de las capas y capas de lectura que uno puede dar a la obra, es que tanto el Pozo como la Casa son dos lugares muy oníricos, que sucedían los juegos y las interpretaciones estaban con mucho ritmo y creaban la atmósfera y los climas necesarios.



“El Cristal” bajo la dirección de Gustavo Tarrio, es un esfuerzo que todos los involucrados dedicaron tiempo y sudor para realizar un trabajo con mucho movimiento y producción. Todos los personajes estaban muy bien construidos, cuyos matices y caracteres iban de la mano con el espacio y el vestuario, había un derroche de trabajo y talento; muy musical la propuesta como también la construcción de espacios y atmósferas.



El trabajo de los actores María Florencia Baiardo, Laura Casco, Denise Cobello, María Colloca, Verónica Corizzo, María Cecilia De Feo, Mercedes Ferrería, Francisco Grassi, Maite Mosquera, Larisa Novelli, Alejandro Rozenholc, Leonardo Spina, Matías Tímpani, son dignos de aplaudir, en ellos hay mucha entrega y compromiso. A la cantante Yolanda Cosentino, agradecerle por compartir su marravillosa voz. Además debo destacar de las exclentes actuaciones a Daniela Salerno como Cristal y Agustina Dantiacq como Pibe Tap.



“El Cristal” está los sábados a las 21:00 en la calle Venezuela 2587, teléfono 4308-5046.

CHANGAS


Unipersonal con simple humor



Claudia Quiroga nos invita a jugar con ella con una nueva propuesta denominada “Changa”, cuyo libro es de su autoría y ladirección de Sebastián Vila.


“Changa” es una apuesta que parte de la negación del dicho “... en sus zapatos”; a partir de la obserrvación propone un juego de interpretar a diferentes personajes que comienza desde el zapato.


Claudia Quiroga nos presenta en “Changas” a: Claudia, Cayetana, Miga, Vivi, Edmunda, Sonia, Blanca y Alicia. Ellas son, como muchas, mujeres que siempre están buscando trabajos, desde una fiel adepta a Cayetano, hasta la actriz que anima fiestas de todo estilo.



Cada personaje, o cada mujer con diferentes changas tiene un mundo y en poco momentos comprendemos la vivencia social de estos hechos, donde nos sentimos involucrados porque lo vivimos o seguimos viviéndolo. No es un unipersonal que llama a la conciencia social, ni exige mayores oportunidades de trabajo, sino, es una apuesta por el humor, por el juego, donde Claudia hace su changa de hacernos pasar un muy buen momento en sesenta minutos.



“Changa” está los sábados a las 18:00 en Teatro Gargantúa, Jorge Newbery 3563.

DÓCILES Y ÚTILES


El mecanismo delirante de la disciplina


Un conjunto de procedimientos para dividir, controlar, medir y encauzar a los individuos convirtiéndolos de esta manera en seres dóciles y útiles. Si las chicas cumplen con la tarea, pueden pedir vouchers, ir a la peluquería y tomar su vasito de mate cocido con leche.
Pero hay algo que no pueden.
María Marta lo intentó. Pobrecita.



“Dóciles y Útiles” es una excelente propuesta que juega el absurdo desde el delirio; cuyos mecanismos de funcionamiento son las simples anécdotas que no sólo se reducen al gallo en el gallinero, ni al comportamiento de las mujeres.



La propuesta de este delirio organizado denominado “Dóciles y Útiles” parte con los personajes coloridos, tridimensionales y muy bien construidos, que están dentro de situaciones muy extraña pero a la vez familiar; la situación es el adoctrinamiento y la disciplina de un grupo de mujeres que se ejercitan para un evento; ah, cómo no debe faltar en un buen delirio, también existe el momento musical que mezcla géneros diferentes. Pero, la propuesta va por más.


“Dóciles y Útiles” invita a un momento delirante cuyo fin es que se relaje con el dolor, el humor negro, el sarcasmo, el compromiso, la intriga policia, la sangre, los diferentes momentos de la mujer, o las diferentes visiones de las mujeres y de los hombres que se tiene como arquetipo. Todo esto y mucho más es la exquisita obra jugada por los siguientes actores Juan Ignacio Bianco, Martín Brunetti, Cecilia Czornogas, Maria Paula del Olmo, Marianela Kapitanchuk, Cecilia Laffranconi, Verónica Mayorga, Maia Menajovsky, Manuela Méndez, Belén Pasqualini, Leandro Rosenbaum, Yazmin Schmidt, Ana Schmukler, Albertina Vazquez, Nehuen Zapata.



“Dóciles y Útiles” está bajo la excelente dirección y manejo de actores de Analía Couceyro. Que aparte de ser una de las obras de egreso de IUNA es un deleite visual y actoral.



“Dóciles y Útiles” está todos los viernes a las 22:30, en la calle Venezuela 2587, teléfono 4308-5046.

VIBRACIONES DEL ALMA


Algo de tango en Corrientes...



“Vibraciones del Alma” es un espectáculo donde el tango pasa a un segundo plano y los sentimientos a un primero. Es una continua exposición de arebatos sensoriales.



“Vibraciones del Alma” espectáculo creado por Alejandra Armenti y Daniel Juárez, quienes, astutamente, reunen a cuatro parejas de bailarines de tango: Maricel Gomez y Roberto Leiva; Andrea Metz y Fernando Santillán; Yanina Bassi y Lucas Ameijeiras; Cecilia Martín y Andrés Baigorria. Quienes con el oficio y la praxis hacen degustar el tango desde lo corporal. Además el cantante Esteban Riera nos deleita con las interpretaciones musicales.



“Vibraciones del Alma” convoca a una pasión hecho espectáculo, es un trabajo cuya propuesta muestra la coordinación, como la energía y la velocidad de un acto donde lo estático es la última premisa.



“Vibraciones del Alma” está los miércoles a las 21:00 en el Teatro Broadway-Sala II, Av. Corrientes 1155. Teléfono 4382-2201

UN MAESTRO ES COMO UN NIÑO PARA LA POLICÍA


De mucho humor y algo desopilante


La obra que se desarrolla dentro de un contexto de un acto patriótico con un grupo de docentes comprometidos con la educación en una escuela a la que no asisten alumnos. Dos oficiales de la policía están allí para proteger al himno, la bandera y los valores de la comunidad.



“Un Maestro Es Como Un niño Para La Policía” es un juego divertido, que expone situaciones absurdas emotivas con el país, momentos jocosos y de mucha hilaridad. Más que una anécdota de un día más en la escuela, la propuesta expone una crisis de valores y de moral, desde ciertos lugares conocidos y arquetipos.



Ya que en los personajes uno encuentra y descubre a cierto profesores, policías y otros seres. “Un Maestro Es Como Un niño Para La Policía” presenta desde algunas situaciones que pueden resultar del absurdo como de la misma realidad. Uno no sabe si realmente lo que ve es una invención o si es una representación, en tono de comedia, sobre la realidad y sus diferentes relaciones.


“Un Maestro Es Como Un niño Para La Policía” es un juego entre el humor, el sarcasmo, la utilidad y regenaricón de los símbolos patrios como del teatro. Un equilibrio entre la imagen teatral y la imagen digital, donde no sólo organiza la situación, también nos ayuda a entender a los personajes, sus relaciones, sueños y frustraciones, como si fueramos fisgones.



Para pasar un buen domingo, “Un Maestro Es Como Un niño Para La Policía”, a las 21:00 en el Teatro de La Fábula, Agüero 444.